Formación en naturopatía
Para quienes desean iniciarse o ampliar sus conocimientos de salud natural.
Aprende a comprender tu organismo y a cuidarte durante todo el año.
Cuidado integral del cuerpo, la mente y el espíritu. Una formación teórica y práctica en salud holística e integrativa, con las cuatro estaciones como hilo conductor.
La naturaleza también sucede en nosotros. Comprender sus ritmos y reconocer cómo se expresan en el cuerpo, las emociones y la mente nos ayuda a participar con más conciencia en nuestra salud.
Los TAS —Talleres para la Autogestión de la Salud— ofrecen una base teórica y práctica en salud holística e integrativa, con las cuatro estaciones como hilo conductor.
La propuesta de HIH pone en diálogo la naturopatía, el Ayurveda, la medicina tradicional china y el Unani con la medicina y la investigación contemporáneas. Integra también la filosofía, las tradiciones herméticas y la psicología transpersonal para explorar el autoconocimiento y el cuidado del cuerpo, la mente y el espíritu.
Conocer, experimentar y desarrollar criterio propio. Aprendemos con alimentación estacional, plantas medicinales, respiración, movimiento, meditación y observación de nuestros hábitos. Recursos para reconocer qué necesitamos y cómo adaptar el cuidado a nuestra realidad, sencillos, eficaces y seguros.
Para quienes desean iniciarse o ampliar sus conocimientos de salud natural.
Para quienes investigan las relaciones entre cuerpo, mente, espíritu y entorno.
Para ampliar su mirada y conocer recursos de educación para el autocuidado.
Para quienes quieren comprender mejor su organismo y aprender recursos prácticos para su día a día.
Elige un taller o recorre el año completo
Ver los 32 talleres →2026 – 2027 · 80 horas · Curso anual o talleres sueltos
7 talleres · Noviembre 2026 – Enero 2027
Ritmos estacionales y criterios de individualización.
Digestión, eliminación y cuidado intestinal.
Plantas y recursos de cuidado digestivo.
Enfoques, precauciones y uso responsable.
Alimentos de temporada y transición al frío.
Recursos y precauciones para el cuidado doméstico.
Prácticas de respiración y regulación del estrés.
8 talleres · Enero – Marzo 2027
Ritmos, descanso y cuidados de la estación.
Conceptos de equilibrio ácido-base y mineralización.
Recursos de cuidado y precauciones de uso.
Modalidades, criterios y precauciones.
Recursos domésticos, precauciones y límites.
Nutrición estacional y cocina para el frío.
Atención, postura y práctica corporal.
Introducción a los mapas energéticos tradicionales.
9 talleres · Abril – Junio 2027
Ritmos y cuidados del cambio estacional.
Recursos, precauciones y cuidado de mucosas.
Alimentos estacionales y propuestas de cocina.
Exposición cotidiana, criterios y precauciones.
Enfoques, precauciones y límites.
Prácticas de atención y autoconocimiento.
Hábitos y recursos de cuidado visual.
Plantas, preparados y uso responsable.
Prácticas corporales y exploración emocional.
8 talleres · Junio – Septiembre 2027
Fisiología, psicología y energía de la estación.
Circulación y recursos de cuidado natural.
Alimentos de temporada y recetas estivales.
Descanso, sobrecarga y recursos de autocuidado.
Patrones de relación y expresión emocional.
Exposición solar, cuidados y precauciones.
Recursos para una práctica física cotidiana.
Autoconocimiento y exploración de la vitalidad.
Curso anual · Talleres sueltos · Material en PDF
Inicio 16 de noviembre de 2026. Con acceso a las grabaciones.
Inicio 17 de noviembre de 2026. Herbolario Ecosomnis, Plaza Cristòfor, 6 · Pedreguer.
32 talleres · Recorre el año completo. Con abono anticipado.
ReservarEstación y curso completo con abono anticipado.
Plazas limitadas · Confirmación previa de asistencia
Estos cuatro movimientos organizan el método HIH y nos ayudan a reconocer qué necesita atención en cada momento.
Reconocer y reducir cargas que podemos modificar: exposiciones, excesos o hábitos que dificultan nuestro bienestar.
Aportar recursos para sostener la vida, la recuperación y el mantenimiento.
Favorecer la coordinación de funciones y ritmos, atendiendo a nuestra relación con el medio interno y externo.
Desarrollar nuestra capacidad de adaptación y nuestras posibilidades de forma adecuada y sostenible, según las circunstancias presentes.
Cuidar la salud es tomar conciencia de los procesos de la vida y de sus leyes naturales. Conocernos a nosotros mismos es conocer la naturaleza: somos una de sus formas de existencia.
¿Cómo transforma el cuerpo lo que comemos en movimiento, sensibilidad y pensamiento? ¿Por qué una emoción puede cambiar nuestra respiración? ¿Cómo influyen la luz, el descanso o nuestras relaciones en la manera de sentirnos?
Preguntarnos cómo funciona el mundo nos lleva también a preguntarnos cómo funcionamos nosotros. La naturaleza también sucede en nosotros.
La vida se organiza a través del cambio: recibe, transforma, intercambia y se renueva. Tiene ritmos que podemos aprender a reconocer. El día y la noche, las estaciones y las etapas de la vida modifican nuestras necesidades y posibilidades. Comprender esos cambios nos ayuda a decidir cómo alimentarnos, movernos, descansar y cuidarnos.
En los TAS —Talleres para la Autogestión de la Salud—, recorremos el ciclo de las cuatro estaciones para explorar estas relaciones y llevarlas a la práctica.
La propuesta de HIH reúne el estudio del cuerpo, la mente y el espíritu con recursos de autocuidado. Pone en diálogo la naturopatía, el Ayurveda, la medicina tradicional china y el Unani con la medicina, la fisiología, la nutrición y la investigación contemporánea. Incorpora también preguntas de la filosofía, las tradiciones herméticas y la psicología transpersonal sobre la conciencia, la transformación y el sentido de nuestra experiencia.
Aprendemos a distinguir qué propone cada enfoque, en qué se apoya y cómo puede contribuir al cuidado de la persona. La curiosidad abre la investigación; el criterio permite orientarnos.
Estudiamos y practicamos con recursos diversos: alimentación, plantas medicinales, respiración, movimiento, atención y observación de nuestros hábitos, al ritmo de las estaciones. El conocimiento cobra sentido cuando podemos relacionarlo con lo que vivimos.
En distintas tradiciones, el corazón representa un centro de encuentro entre el mundo interior y el exterior: sensibilidad, conciencia y relación con la totalidad de la vida. Esa mirada invita a preguntarnos cómo queremos vivir, qué intenciones hemos cultivado y cuáles queremos hacer crecer en nuestros corazones.
Tomar conciencia amplía nuestra capacidad de elegir, crear y asumir responsabilidad sobre lo que está en nuestras manos.
Los talleres ofrecen una base teórica y práctica para desarrollar esa autonomía, con cuatro objetivos: prevenir · recuperar · mantener · perfeccionar la salud.
Aprender a cuidarnos empieza por comprendernos. Y esa investigación puede acompañarnos toda la vida.
¿Qué cambia en nosotros cuando cambia la estación?
Cambian las horas de luz, la temperatura, los alimentos disponibles y nuestras actividades. También pueden cambiar el descanso, el apetito, el ánimo y las ganas de movernos o recogernos. Observar esas variaciones nos permite reconocer cómo respondemos al entorno.
Las cuatro estaciones ofrecen un recorrido para estudiar la salud a lo largo del año. Cada una abre preguntas y propone prácticas: cómo adaptar la alimentación, cuidar distintos sistemas del organismo y acompañar los cambios que vivimos.
Las tradiciones médicas han desarrollado sus propias interpretaciones de este ciclo. La cronobiología estudia cómo se organizan los ritmos biológicos y cómo se relacionan con las señales del entorno. Conocer estas perspectivas amplía nuestra capacidad de observar y comprender.
La estación propone un contexto; cada persona necesita encontrar su manera de habitarlo. Aprendemos a reconocer qué nos ayuda, qué nos exige un ajuste y qué conviene mantener.
Podemos estudiar la digestión, el sueño o las emociones por separado. En la vida cotidiana los experimentamos relacionados: una preocupación puede acompañarnos a la cama; una mala noche puede cambiar nuestro apetito y nuestra disposición para relacionarnos.
La mirada holística se interesa por esas conexiones. En HIH utilizamos tres palabras que se complementan:
Holístico: comprender las partes en relación con el conjunto. Integral: atender conjuntamente a las distintas dimensiones de la persona. Integrativo: relacionar conocimientos y recursos, favoreciendo que cada persona participe de manera informada y responsable en las decisiones sobre su cuidado.
Esta perspectiva permite ampliar las preguntas. Además de «¿qué me ocurre?», podemos explorar «¿con qué se relaciona?», «¿qué lo sostiene?» y «¿qué recursos tengo para responder?».
El cuerpo, las emociones, los pensamientos, las relaciones y el sentido que damos a nuestra vida forman parte de esa investigación. La fisiología y la psicología se relacionan; nuestras creencias influyen en nuestros hábitos, y lo que hacemos transforma nuestra experiencia.
Reconocer esos vínculos ayuda a situar cada práctica dentro de nuestra vida real.
¿Cómo han intentado comprender la vida las distintas culturas? ¿Qué podemos aprender hoy de sus preguntas y descubrimientos?
El Ayurveda, la medicina tradicional china y el Unani desarrollaron formas de observar la constitución, los hábitos y la relación con el entorno. La filosofía y las tradiciones contemplativas exploraron la atención, el conocimiento de uno mismo y la transformación de la experiencia. La alquimia y el hermetismo aportaron lenguajes para pensar las relaciones entre el ser humano y la naturaleza.
La investigación contemporánea permite estudiar con otros instrumentos la fisiología, la nutrición, la microbiota, los ritmos biológicos y las relaciones entre los sistemas nervioso, endocrino e inmunitario. También estudia los procesos eléctricos, las interacciones electromagnéticas y las transformaciones de energía del organismo. En el curso exploramos además modelos de medicina energética y concepciones tradicionales de lo etérico, atendiendo a sus fundamentos, sus lenguajes y las preguntas que plantean.
En los TAS nos acercamos a este patrimonio con curiosidad y criterio. Nos preguntamos de dónde procede una idea, cómo se ha desarrollado, qué observaciones la sostienen y qué cuestiones permanecen abiertas.
Integrar requiere comprender las diferencias tanto como las conexiones. Una imagen simbólica, una experiencia personal y un resultado experimental contribuyen al aprendizaje de maneras distintas. Reconocer su alcance nos permite aprovecharlos con mayor claridad y seguridad.
¿Por qué un mismo hábito puede sentarle bien a una persona y resultar poco adecuado para otra?
Nuestra respuesta depende de muchas condiciones: la constitución, la historia de salud, la edad, el descanso, la alimentación, el entorno, los factores de estrés y las exigencias del momento.
En HIH llamamos terreno al conjunto dinámico de características y condiciones desde las que vivimos y respondemos. Incluye nuestras vulnerabilidades y nuestros recursos: lo que nos sostiene, lo que hemos aprendido y nuestras capacidades de adaptación.
Conocer el terreno ayuda a individualizar. Antes de incorporar una práctica, aprendemos a preguntarnos: ¿Para quién? · ¿En qué momento? · ¿Con qué objetivo? · ¿Cómo observar su efecto?
Y empezamos por nosotros mismos. El autoconocimiento se desarrolla al observarnos a lo largo del tiempo y revisar nuestras conclusiones cuando la experiencia aporta algo nuevo.
Comprender una recomendación puede llevar unos minutos. Reconocer cómo encaja en nuestra vida requiere atención y práctica.
Podemos conocer la importancia del descanso y seguir posponiéndolo. Saber qué nos ayuda y encontrar dificultades para sostenerlo. Entre el conocimiento y la acción aparecen creencias, hábitos, emociones, circunstancias y prioridades que influyen en nuestras decisiones. Aquí la psicología tiene mucho que aportar: comprender cómo vivimos facilita el cambio y permite sostenerlo.
La conciencia nos permite reconocer lo que está sucediendo mientras participamos en ello.
En los talleres, junto con los recursos y recomendaciones de autocuidado, entrenamos esa observación mediante propuestas de atención al cuerpo, la respiración, la meditación, el movimiento y la revisión de nuestros hábitos.
Trabajamos con prácticas sencillas y adaptables, cercanas a la vida cotidiana. Aprendemos a reconocer sensaciones, distinguir necesidades y observar cómo respondemos.
Ese aprendizaje abre un espacio para elegir: mantener una práctica, ajustarla, pedir orientación o probar otra vía. El grupo ofrece también la oportunidad de compartir experiencias y construir una comunidad de personas interesadas en aprender y cuidarse.
La autonomía se construye con conocimiento, experiencia y capacidad de reconocer cuándo necesitamos ayuda.
Depurar. Reconocer y reducir cargas que podemos modificar: exposiciones, excesos o hábitos que dificultan nuestro bienestar. Estudiamos cómo funcionan los sistemas de transformación y eliminación del organismo y qué condiciones favorecen su actividad. En la experiencia emocional y mental, exploramos también qué necesita alivio, expresión, elaboración o descanso.
Nutrir. Aportar recursos para sostener la vida, la recuperación y el mantenimiento. En el plano físico atendemos a la alimentación, el movimiento y el descanso. Hablamos también de nutrición del alma y de la mente: aprender, crear, cultivar vínculos y encontrar experiencias con sentido. Nuestros gustos, valores y compromisos pueden sostener dimensiones fundamentales de la salud.
Regular. Favorecer la coordinación de funciones y ritmos, atendiendo a nuestra relación con el medio interno y externo. Explorar cómo se combinan la actividad y el descanso, la respiración, la alimentación y la respuesta a las exigencias cotidianas. Regular requiere conocernos y afinar. El conocimiento heredado ofrece distintas formas de observar tendencias, reconocer desequilibrios y orientar la recuperación del equilibrio.
Optimizar. Desarrollar nuestra capacidad de adaptación y nuestras posibilidades de forma adecuada y sostenible, según las circunstancias presentes. Aquí afinamos la elección y aplicación de los recursos: qué necesita esta persona, qué puede sostener y cómo ajustar la práctica para favorecer su desarrollo.
Los cuatro movimientos se combinan y se revisan a través de la experiencia. El criterio consiste en reconocer qué necesita la persona, en qué medida y en qué momento.
Aprender a vivir de acuerdo con los procesos y ritmos de la naturaleza es una aspiración compartida por muchas tradiciones. HIH recoge ese hilo y lo lleva al estudio y la práctica del cuidado cotidiano.
Una base teórica y práctica para comprender mejor tu organismo y participar con más criterio en su cuidado.
A lo largo del curso aprendemos a relacionar conocimientos, reconocer necesidades y utilizar recursos naturales de autocuidado. Trabajamos con alimentación estacional, plantas medicinales, respiración, movimiento, atención y propuestas para la vida cotidiana.
El recorrido busca desarrollar capacidades que puedas seguir utilizando: Observar · Comprender · Elegir · Practicar · Ajustar.
Los 32 talleres se organizan en cuatro estaciones. Puedes realizar el curso anual o participar en talleres sueltos, según tus intereses y posibilidades. El recorrido completo permite conectar los temas y profundizar progresivamente.
Esta formación puede enriquecer tanto a quienes se acercan por interés personal como a estudiantes de naturopatía, profesionales de la salud y personas que investigan distintas formas de comprender al ser humano.
El propósito es que el conocimiento se vuelva útil: reconocer mejor tus necesidades, formular mejores preguntas y tomar decisiones más conscientes.
Cuatro objetivos: Prevenir · Recuperar · Mantener · Perfeccionar la salud.
Cuatro movimientos del método: Depurar · Nutrir · Regular · Optimizar.
Tres niveles de exploración y cuidado: Físico: estructural y bioquímico. Energético: emocional y bioenergético. Mental: psicológico y psíquico.
Un eje transversal: la conciencia. El testigo: nuestra capacidad de observar el cuerpo, las emociones y los pensamientos, reconocer sus relaciones y responder con mayor libertad.
Una investigación sobre la vida que empieza en nuestra propia experiencia y sigue abierta a lo que podemos aprender al ritmo de las estaciones.
Holistic Integrative Health · Plataforma HIH
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